TIJUANA, Baja California, 30 de junio del 2026.- El fervor mundialista no conoce fronteras ni dificultades. Para miles de aficionados, vivir la experiencia de la máxima fiesta del fútbol requirió de grandes sacrificios, pero estar cerca de la acción lo vale todo.
Una fiesta donde la identidad cultural mexicana se hace presente en cada rincón y en cada accesorio, como Manuel que decidió ir a despedir a la Selección de Irán que dejó Tijuana con sombreros.
Hospitalidad que rompió barreras idiomáticas y culturales, tocando a las delegaciones internacionales, como la de Irán que vivió 22 días en Tijuana, así agradeció el director técnico de la Selección de Futbol.
Sin embargo, cuando el torneo avanza y llega el momento de las despedidas o las eliminaciones, el sentimiento a flor de piel es inevitable, Martha llegó a despedir a la Selección y no pudo contener las lágrimas.





