Políticos y testigos calificaron el hecho como una deuda histórica que tienen las autoridades de la FGR con la familia del entonces candidato a la presidencia de México.
TIJUANA, Baja California, 23 de marzo de 2026.- Hace 32 años, un 23 de marzo de 1994, un disparo conmocionó no solo a la ciudad de Tijuana, sino a un país. La noticia corrió como el agua: “El candidato a la presidencia de la república, Luis Donaldo Colosio Murrieta, había sufrido un atentado en la colonia Lomas Taurinas”, encabezado que sentó un precedente y abrió el debate entre sus propios compañeros de partido, la oposición y la autoridad.
En la actualidad, los aniversarios fúnebres continúan realizándose como una forma de recordar a aquel hombre que buscaba cambiar la forma de dirigir a este país, declaró Evelia Baeza Dominguez, presidenta del Partido Revolucionario Institucional de la ciudad de Tijuana, esto durante el homenaje póstumo en la plaza de la unidad y la esperanza.
Entre la multitud que, mientras sonaba “La Culebra” de Banda Machos, presenció el caos generado por el estruendo del plomo, se encontraba el ahora regidor de Tijuana, Miguel Loza Ginuez, junto con su familia. El edil señaló que él y sus padres vivieron gran parte de su vida en la colonia Lomas Taurinas, por lo que el nombre de Colosio lo marcó desde entonces, mismo que lo orilló a que muchos años después se dedicara a la política; sin embargo, siempre conservando el llamado de justicia que, desde su perspectiva, las autoridades le deben a la familia de Luis Donaldo.
Al pasar el tiempo, la historia fue pasando entre generaciones, sin embargo, no con la intensidad suficiente para mantener el sentimiento de reclamo presente, de acuerdo con Eduardo Enrique Parra Romero, ex dirigente estatal de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FETSE) y exregidor municipal, en años anteriores, la plaza donde se encuentra la estatua de Colosio se encontraba llena de personas que lo recordaban por medio de consignas y pancartas, situación que no se ha repetido en años actuales.
Aunque Mario Aburto Martínez fue detenido y condenado como autor material, investigaciones posteriores han cuestionado si actuó solo, lo que ha llevado a nuevas indagatorias por parte de la Fiscalía General de la República. En años recientes, se han reabierto líneas de investigación y se han presentado recursos legales que buscan esclarecer posibles irregularidades en el proceso original, pero hasta ahora no se ha modificado de fondo la versión oficial ni se ha determinado la participación de otros responsables.



