SAN QUINTÍN, Baja California, 13 de marzo del 2026.- En el valle de San Quintín, la violencia de género no conoce fronteras culturales. Entre campos agrícolas y una diversidad de lenguas, cientos de mujeres enfrentan una batalla silenciosa que ocurre dentro del hogar.
“Hay una gran diversidad de culturas, sobre todo mujeres indígenas, migrantes, jornaleras, donde les atraviesa las diferentes modalidades, tipos de violencia, mayormente es la violencia familiar”, mencionó Irma Miranda Tello, delegada del Centro de Justicia de las Mujeres en San Quintín.
Para estas mujeres, el miedo se traduce en procesos legales complejos “Tienen estos problemas con sus parejas, la custodia de los hijos, la pensión alimentaria… Yo como mujer quiero tener a mis hijos conmigo y quiero que el papá se haga responsable, donde el área legal realiza este acompañamiento”, mencionó la funcionaria.
Elizabeth es una de esas voces. Su historia es el reflejo de un entorno donde las amenazas de muerte eran la constante diaria. “Situación de violencia y amenazas de muerte por parte de mi ex pareja”.“Mi hijo vio que me golpeaba y mi hijo vio… y [él] me amenazó que me lo iba a
El control ejercido por su agresor no solo era físico, sino psicológico, limitando cada uno de sus movimientos.“Más tragedia, porque constantemente había amenazas de muerte y no podía salir a alguna parte. Me permitía ir a trabajar y regresar a casa”.
Hoy, tras recibir el acompañamiento legal y psicológico del CEJUM, el panorama es distinto. La libertad ha devuelto la paz a una familia que antes vivía bajo el yugo del miedo.


