SAN DIEGO, California, 25 de mayo del 2026.- El aroma a tacos de birria, busca ganarle terreno a la incertidumbre. Oscar, un trabajador de la construcción de 46 años de edad, de origen mexicano, con años de vivir en San Diego, fue arrestado repentinamente por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE, mientras se encontraba en su jornada laboral. Su familia vivió horas de angustia el pasado 6 de mayo.
Este domingo en una comunidad latina al este de San Diego, a unos 35 minutos de la frontera con Tijuana, se organizó una kermés con comida mexicana para recabar fondos y así poder pagar los gastos generados del proceso legal que enfrenta Oscar Cervantes por haber ingresado a Estados Unidos de manera irregular, ahora se encuentra en un centro de detención. Una defensa que cuesta entre 300 y 500 mil pesos.
La detención de Oscar por parte de ICE ha dejado a su familia en el desamparo económico, a 3 hijas pequeñas una de 15 años de edad, y otras dos gemelas de apenas un año de edad.
Entre el sabor de la comida mexicana, el apoyo de los vecinos y EL sazón de la nostalgia, esta familia reune los fondos necesarios para pagar la libertad de un padre de familia. Una muestra de que, ante la dureza de las leyes en Estados Unidos, la unión comunitaria sigue siendo un refugio.





