Representantes de los sectores empresarial y jurídico consideraron que, a dos años de la victoria electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, persisten desafíos relacionados con la negociación del T-MEC, la seguridad y la independencia del Poder Judicial.
TIJUANA, Baja California, 5 de junio de 2026.- A dos años de la victoria electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, el presidente de la Asociación de Industriales de Mesa de Otay, José Luis Contreras Valenzuela, consideró que la actual administración ha dedicado una mayor atención a temas políticos e ideológicos que a la solución de problemas de fondo que afectan al país. Señaló que conceptos como la soberanía deben ir acompañados de condiciones de seguridad, estabilidad y fortalecimiento de las instituciones democráticas, ya que, a su juicio, la reducción de espacios de participación y contrapesos genera incertidumbre entre ciudadanos y sectores productivos.
El dirigente empresarial también advirtió que los señalamientos contra gobernadores y actores políticos de la frontera norte por presuntos vínculos con el crimen organizado podrían impactar negativamente la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Explicó que este tipo de controversias enturbian las negociaciones económicas con los socios comerciales de Norteamérica y podrían limitar los beneficios que México obtenga durante el proceso de revisión del acuerdo, pese a que el comercio internacional ha sido uno de los principales motores de la economía nacional durante las últimas décadas.
Por su parte, Estefanía Campos García, presidenta de la Barra de Abogadas Lic. María Sandoval de Zarco, consideró que la reforma judicial impulsada durante la actual administración debilitó aspectos fundamentales como la independencia judicial, la carrera de los juzgadores y la autonomía del Poder Judicial. Aunque reconoció que en 2026 ya se observan intentos por corregir algunos puntos mediante modificaciones a la propia reforma, sostuvo que aún existe un largo camino para recuperar plenamente la autonomía de los tribunales.
Ambos representantes coincidieron en que los próximos años de gestión de la mandataria mexicana serán determinantes para consolidar cambios en áreas estratégicas del país que no han sido atendidos a profundidad, así como solucionar los que llevan varias administraciones dando de qué hablar, en su mayoría relacionados con hechos de seguridad e infraestructura.



