El antropólogo Víctor Clark Alfaro señaló que el crimen organizado ha diversificado sus métodos para utilizar a viajeros transfronterizos sin su conocimiento para cruzar droga o migrantes hacia Estados Unidos.
TIJUANA, Baja California, 6 de julio de 2026.- El fenómeno de las denominadas “mulas ciegas” se ha convertido en un problema cada vez más frecuente en la frontera entre Tijuana y Estados Unidos, advirtió el antropólogo Víctor Clark Alfaro, profesor en la Universidad Estatal de San Diego, quien explicó que esta modalidad comenzó a documentarse a principios de los años 2000 y hoy es reconocida por las autoridades estadounidenses.
Indicó que el crimen organizado aprovecha a personas con cruces frecuentes, especialmente usuarios del programa Sentri, para ocultar pequeñas cantidades de droga en sus vehículos o, más recientemente, introducir migrantes en las cajuelas sin que los conductores lo sepan.
Asimismo, Clark Alfaro señaló que las personas detenidas enfrentan un panorama legal complejo, ya que deben demostrar su inocencia ante las autoridades estadounidenses. Explicó que, en la mayoría de los casos, la fiscalía ofrece acuerdos para declararse culpables a cambio de reducir las penas, mientras que quienes deciden ir a juicio se exponen a sentencias de hasta 10 años de prisión en casos relacionados con drogas.
Añadió que los casos de tráfico involuntario de personas también han aumentado y pueden derivar en condenas de entre tres y cuatro años de cárcel, dependiendo de las circunstancias del caso.






