TIJUANA, Baja California, 10 de julio del 2026.- El mundo enfrenta una crisis de movilidad humana sin precedentes. Detrás de los números hay historias de supervivencia, y América Latina se ha convertido en el epicentro de un nuevo comienzo.
Baja California se ha consolidado como el imán y refugio de esta diáspora. Un crisol de nacionalidades que huyen de la violencia y la inestabilidad política.
Pero llegar a salvo es solo el primer paso. Para la comunidad haitiana —la más grande en el estado— el verdadero muro no es de concreto, sino de palabras por la dificultad del uso del español.
Piden una oportunidad. El llamado de esta comunidad es solo un voto de confianza a la empatía del sector empresarial mexicano.





