Familiar de la víctima denuncia imprudencia del chofer del transporte público y solicita que el responsable no quede impune.
TIJUANA, Baja California, 26 de agosto de 2026.- Durante los servicios fúnebres del joven Saúl, de 15 años de edad, su abuela, la señora Romanda Jiménez, relató entre lágrimas los momentos de terror previos al fatal choque ocurrido en el Bulevar 2000.
La señora Jiménez explicó que viajaba junto a su nieto a bordo de la unidad de transporte tras recoger un pedido de pan para comerciar, cuando notó que el chofer conducía a exceso de velocidad y con sobrecupo. Aseguró que al enfrentarlo para pedirle que moderara la marcha, el conductor respondió con violencia e indiferencia hacia los pasajeros, argumentando que tenía prisa por concluir su último viaje de la jornada.
La denunciante señaló que el chófer ignoró las múltiples advertencias de los usuarios y continuó acelerando, provocando un impacto devastador en el que el menor perdió la vida mientras que el responsable resultó ileso.
Romanda Jiménez expresó su indignación ante la posibilidad de que el conductor quede en libertad sin afrontar las consecuencias de sus actos, alegando que actuó de manera imprudente y negligente. Ante esta situación, los familiares de la víctima hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que se esclarezcan los hechos y se aplique todo el peso de la ley.






