El coordinador de Construyendo Comunidad reconoció el trabajo de organizaciones privadas, pero alertó sobre posibles abusos cuando no existen mecanismos de supervisión.
TIJUANA, Baja California, 7 de septiembre.- El trabajo de organizaciones privadas para atender a personas con adicciones es “loable y aplaudible”, pero la falta de control institucional puede derivar en abusos, excesos y privaciones de la libertad, advirtió Alberto Capella, coordinador de Construyendo Comunidad, al referirse a las intervenciones de la llamada Patrulla Espiritual, esto durante la sesión ordinaria de la asociación Acción por los Derechos Fundamentales en el restaurante Oryx.
Señaló que, ante la ausencia de autoridades municipales y estatales para atender este fenómeno, estos grupos actúan desde distintas perspectivas, incluso religiosas o médicas, pero consideró necesario que sus actividades se desarrollen bajo condiciones adecuadas y con supervisión para evitar que situaciones como las ocurridas recientemente puedan terminar en tragedia.




