ENSENADA, Baja California, 6 de octubre del 2026.- Su historia con el vino comenzó en las tierras italianas, pero fue en el norte de México donde Camilo Magoni echó raíces, transformando para siempre la vitivinicultura de Baja California.
Ese viaje marcó un punto de no retorno. A su llegada a la frontera, la calidez de su comunidad lo acogió de inmediato. Su visión e intuición técnica fueron clave en la evolución de las grandes casas vinícolas y en el desarrollo de cepas emblemáticas en la región.
Hoy, tras décadas de trabajo incansable, el legado de la enología bajacaliforniana florece también como una tradición familiar.
Una trayectoria que no solo definió el sabor del vino mexicano, sino que demostró que el verdadero origen se construye donde se pone el corazón.







