COSTA RICA, a 27 de octubre de 2026.- Con la cabeza rapada, encadenados de los tobillos y muñecas y vistiendo uniformes naranjas, nunca vistos en las prisiones de Costa Rica, entraron los primeros 123 presos a la mega cárcel que construyó el gobierno con cooperación salvadoreña, informó este martes el Ministerio de Justicia del país centroamericano.
Las autoridades del Ejecutivo inauguraron a mediados de octubre el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado, a las afueras de la capital y con capacidad para 5 mil 100 presos -20 por ciento de la población carcelaria del país- en condiciones de máxima seguridad, como símbolo de la “mano dura” que pregona el gobierno de Laura Fernández ante la peor crisis de seguridad que vive Costa Rica.








