Representantes de organizaciones fronterizas señalan que existen áreas de oportunidad para reducir las afectaciones a la movilidad ante situaciones de emergencia.
TIJUANA, Baja California, 5 de noviembre del 2026.- Representantes de organizaciones fronterizas consideran que existen áreas de oportunidad para optimizar los protocolos de seguridad en las garitas y reducir las afectaciones a la movilidad ante situaciones de emergencia.
Esto, luego de que un incidente armado registrado la noche del miércoles provocara restricciones en el cruce de San Ysidro, donde miles de automovilistas enfrentaron demoras y tuvieron que recurrir a la garita de Otay como alternativa.
Joaquín Luquen, director ejecutivo de Smart Border Coalition, explicó que la intervención de distintas corporaciones y las investigaciones derivadas de las detonaciones de arma de fuego hicieron necesario mantener medidas de seguridad. Sin embargo, señaló que las características de la infraestructura fronteriza también dificultan la movilización de los vehículos cuando ya se encuentran formados para cruzar.
El representante de la organización fronteriza indicó que por este corredor circulan alrededor de 45 mil vehículos diariamente, por lo que un cierre durante horarios de mayor demanda podría generar afectaciones todavía mayores.
Para quienes utilizan diariamente este cruce fronterizo, las interrupciones prolongadas representan complicaciones en sus actividades laborales y personales, por lo que consideran que las medidas de seguridad también deberían contemplar alternativas para reducir los tiempos de espera.
Por su parte, Pedro Ríos, director del Comité de Amigos, consideró que las autoridades estadounidenses deben buscar alternativas para agilizar la operación de los cruces, al señalar que las demoras prolongadas repercuten en la economía, la salud y las actividades cotidianas de quienes utilizan las garitas.
Ríos agregó que la disponibilidad de personal y la asignación de recursos para la operación fronteriza también deben formar parte de la discusión, pues considera que no existe el mismo compromiso institucional por parte de Estados Unidos para mejorar los tiempos de cruce que para atender otros asuntos de seguridad migratoria.
Ante este panorama, la revisión de los mecanismos de coordinación y operación fronteriza representa un área de oportunidad para buscar una respuesta más eficiente ante emergencias, sin dejar de lado las medidas necesarias para garantizar la seguridad y movilidad de los usuarios.







