TIJUANA, Baja California, 22 de febrero de 2026. — Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, comenzaron a surgir versiones sobre quién podría asumir el control del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Reportes de inteligencia advierten que la organización podría atravesar un proceso interno de reorganización, en el que diversos integrantes cercanos al círculo del líder abatido intentarían consolidar su posición.
El fallecimiento del capo se registró durante un operativo militar en Tapalpa, situación que detonó bloqueos carreteros, incendios de vehículos y la suspensión de clases en distintos puntos del país, incluidos Jalisco, Nayarit, Guanajuato y Oaxaca.
Entre los nombres que figuran en los informes de seguridad destaca Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, identificado por autoridades federales como uno de los operadores con mayor peso dentro del grupo. De acuerdo con la Fiscalía General de la República, podría contar con el respaldo de familiares cercanos al antiguo líder para asumir el mando.
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos lo ubica como un miembro de alto nivel del CJNG, señalado por diseñar estrategias de reclutamiento para fortalecer las filas del grupo. También se le atribuye la coordinación de células armadas y diversas actividades criminales.
Otro posible sucesor es Juan Carlos Valencia González, apodado “El 03”, identificado como hijastro de Oseguera Cervantes. Informes de seguridad lo relacionan con operaciones en el sureste de Jalisco y áreas cercanas, además de presuntos vínculos con el tráfico de drogas hacia el extranjero.
Autoridades estadounidenses mantienen una recompensa de cinco millones de dólares por información que permita su captura.
En los reportes también aparecen Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, quien habría estado encargado del esquema de seguridad del líder del cártel, así como Ricardo Ruiz Velasco, señalado como uno de los mandos cercanos a “El Mencho”.
Analistas consideran que, tras la muerte del fundador, el CJNG podría enfrentar disputas internas mientras se define quién tomará el control de la organización.


