Legisladores señalan que la iniciativa no atiende la infiltración del crimen organizado y podría debilitar la representación política
TIJUANA, Baja California, 06 de marzo de 2026.- La propuesta de reforma electoral impulsada por el gobierno federal ha generado críticas desde la oposición. Al respecto, el senador del Partido Acción Nacional, Max García, señaló que se trata de una iniciativa que “nadie pidió” y que responde principalmente a un interés político por mantener el control en las cámaras. El legislador indicó que, aunque el proyecto podría tener algunos aspectos rescatables, el problema de fondo que debería atender es la infiltración del crimen organizado y el uso de dinero ilícito en las campañas, además de establecer sanciones para los partidos que postulen candidatos vinculados con actividades delictivas.
Por su parte, el diputado federal del PAN, César Damián Retes, calificó la iniciativa como una propuesta deficiente y criticó que, tras varios meses de trabajo y consultas, el documento presentado no atiende problemas centrales del sistema electoral. Indicó que entre los cambios planteados se encuentra la reducción de recursos para los partidos políticos y modificaciones al esquema de representación proporcional, lo que a su juicio podría afectar la pluralidad dentro del Congreso.
El legislador también defendió el costo del sistema democrático en México al señalar que el gasto en elecciones es menor en comparación con otros países y que el modelo actual permite garantizar controles y transparencia en el voto ciudadano. Asimismo, advirtió que debilitar a los organismos electorales o modificar el sistema de representación podría abrir la puerta a un mayor control político del proceso electoral.
Actualmente, la propuesta de reforma electoral se encuentra en etapa de análisis dentro del Congreso de la Unión, donde distintas fuerzas políticas han adelantado posturas encontradas sobre su contenido y posibles modificaciones antes de que continúe su proceso legislativo



