En el marco de los 13 años de la llegada masiva de personas en condición de movilidad a Tijuana, organizaciones señalaron las dificultades que enfrentan los migrantes deportados, particularmente adultos mayores.
TIJUANA, Baja California, 7 de agosto de 2026.- La Alianza Migrante de Baja California realizó un evento para conmemorar los 13 años de la llegada masiva de personas en condición de movilidad a Tijuana, donde representantes de organizaciones expusieron las problemáticas que persisten para quienes son deportados y buscan permanecer en la ciudad.
José María García Lara, director del Albergue Juventud 2000, señaló que los espacios destinados a atender a mexicanos deportados no están brindando la atención que consideran necesaria, al limitar la estancia a periodos cortos, cuando debería garantizarse un acompañamiento de al menos 15 días que permita a las personas integrarse nuevamente a la sociedad. También lamentó la falta de recursos federales para las organizaciones civiles que atienden a esta población.
Uno de los sectores que enfrenta mayores dificultades es el de las personas deportadas de edad avanzada, debido principalmente a las limitaciones para reincorporarse al mercado laboral después de haber pasado décadas en Estados Unidos.
Claudia Portela, administradora del Proyecto Salesiano en Tijuana, explicó que reciben personas que han vivido entre 15 y 20 años en aquel país y que, en muchos casos, son mayores de 60 años, por lo que regresar a sus lugares de origen no siempre representa una alternativa viable. Agregó que la edad se convierte en una barrera para conseguir empleo, especialmente cuando las opciones disponibles implican trabajos físicamente demandantes, lo que dificulta que puedan reconstruir su vida después de la deportación.
Durante la jornada también se realizaron actos de protesta contra las acciones de los agentes de inmigración estadounidenses, mediante la quema simbólica de tres piñatas con las leyendas “Migra ICE”, “Asesino”, “Salvaje” y “Traidor”. Sergio Tamai, dirigente de Ángeles sin Fronteras de Mexicali, explicó que estas figuras representan el rechazo a los abusos que, afirmó, ha sufrido la comunidad migrante en Estados Unidos, particularmente durante los operativos de ICE. El activista acusó a los agentes de ejercer violencia contra migrantes y sostuvo que las organizaciones continuarán manifestándose para denunciar estas acciones.
La política de deportaciones se ha intensificado durante el segundo mandato de Donald Trump; la Casa Blanca informó en febrero de 2026 que más de 675 mil personas habían sido deportadas desde el inicio de su administración, además de millones de personas que, según el gobierno estadounidense, abandonaron voluntariamente el país. Ante este escenario y las condiciones que enfrentan quienes regresan a México, la Alianza Migrante de Baja California aseguró que continuará levantando la voz, visibilizando las necesidades de la comunidad deportada y realizando manifestaciones en defensa de los derechos de las personas migrantes.






