Representantes diplomáticos y líderes empresariales consideran que el cese de hostilidades abre la puerta a una mayor certidumbre internacional, con posibles beneficios para la economía, la inversión y sectores productivos como la industria y la construcción
TIJUANA, Baja California, 16 de junio de 2026.- El embajador de la República Islámica de Irán, Abolfazl Pasandideh, afirmó que el acuerdo alcanzado para poner fin al conflicto representa un avance significativo tras más de 100 días de enfrentamientos. Señaló que la firma formal del convenio se realizará el próximo viernes y destacó que las guerras suelen concluir mediante negociaciones. Aseguró que Irán llega a esta etapa desde una posición de igualdad, luego de que, según dijo, no se cumplieran los objetivos de la contraparte, y confió en que el pacto incluya garantías para evitar nuevos ataques, el retiro de fuerzas militares estadounidenses de la región, el reconocimiento del derecho iraní al uso pacífico de la energía nuclear y el eventual levantamiento de sanciones económicas.
Desde el sector industrial de Tijuana, Alonso Ibarra, presidente de CANACINTRA, consideró que el principal beneficio inmediato del anuncio es la reducción de la incertidumbre. Explicó que la estabilidad y la previsibilidad son factores clave para la toma de decisiones económicas y empresariales, por lo que cualquier acuerdo que disminuya los riesgos geopolíticos genera confianza en los mercados. No obstante, señaló que será necesario conocer los términos definitivos del convenio para medir con precisión sus efectos reales sobre la actividad productiva y el comercio internacional.
Por su parte, el presidente de la CMIC Tijuana, Élmer Peña Ruvalcaba, indicó que el fin de las tensiones bélicas podría contribuir a contener las alzas de precios que han afectado diversos insumos a nivel global. Explicó que la volatilidad internacional ha impactado especialmente los costos de materiales para la construcción, en particular el acero, cuya demanda es fundamental para la mayoría de las obras. Agregó que una mayor estabilidad podría favorecer también la reducción de movimientos abruptos en aranceles y facilitar el abastecimiento de materiales.
Aunque aún faltan detalles sobre las condiciones finales del acuerdo, tanto autoridades diplomáticas como representantes del sector productivo coinciden en que el anuncio constituye una señal positiva para la estabilidad internacional. La expectativa es que la paz contribuya a fortalecer la confianza económica, reducir la volatilidad en los mercados y generar mejores condiciones para la inversión y el desarrollo de distintas actividades productivas.






