El grupo Madrugadores de Tijuana señala que los mensajes sobre posibles tiroteos en planteles no son hechos aislados, sino consecuencia de problemas sociales de fondo.
TIJUANA, Baja California, 23 de abril de 2026.- El coordinador del grupo Madrugadores de Tijuana, José Miguel Olea Castro, opinó que los recientes casos de mensajes con amenazas de tiroteo en secundarias y preparatorias de Tijuana deben analizarse más allá de la alarma inmediata, ya que reflejan una crisis social vinculada a la falta de educación en el hogar, el rezago académico y la normalización de la violencia en distintos entornos.
Explicó que muchos jóvenes crecen en condiciones de hacinamiento y conflictos familiares, lo que influye directamente en su comportamiento y en la manera en que se expresan, incluso dentro de los espacios escolares.
Advirtió que, si bien las instituciones educativas cumplen con la enseñanza académica, la formación en valores comienza en casa, por lo que hizo un llamado a atender integralmente el problema, considerando factores sociales, familiares y educativos, para evitar que este tipo de situaciones escale y se convierta en un riesgo mayor.




