La instalación del puente ha revolucionado el flujo del Aeropuerto Internacional de Tijuana
TIJUANA, 05 de octubre de 2026.- El Cross Border Xpress (CBX) se ha consolidado como la alternativa ideal para volar hacia Estados Unidos de forma más económica y eficiente, evitando los tradicionales aeropuertos de ese país.
Este proyecto nació por iniciativa de un grupo de empresarios mexicanos que detectaron un grave problema: las interminables demoras en las garitas fronterizas entre San Diego y Tijuana.
“Es un proyecto que surge de la iniciativa de un grupo de empresarios mexicanos que identificaron la oportunidad de utilizar la infraestructura del aeropuerto de Tijuana y conectarla con una terminal en San Diego”, explica Jorge Goytortúa, director general (CEO) de CBX, en una entrevista concedida a Expansión.
La solución consistió en levantar un puente peatonal de 130 metros que une de manera directa el Aeropuerto Internacional de Tijuana con una instalación exclusiva del lado estadounidense.
Cuando esta pasarela se inauguró en 2015, la terminal tijuanense manejaba 4.8 millones de viajeros anuales y arrastraba una década de crecimiento moderado, rondando el 2% compuesto cada año, de acuerdo con datos de Goytortúa.
Con los años, el flujo de usuarios se disparó. El tráfico aéreo escaló hasta los 12.9 millones de pasajeros —casi triplicando la cifra inicial—, al tiempo que se duplicaron tanto los vuelos como la oferta de destinos.
Hoy en día, la terminal conecta a Tijuana con 37 ciudades del país, superando ampliamente los 18 destinos disponibles una década atrás.
Este modelo de negocio beneficia especialmente a la comunidad que radica en Estados Unidos y cruza la frontera para visitar a sus seres queridos en México. Para ellos, volar a través de Tijuana suele ser una opción muy conveniente frente a los aeropuertos de Los Ángeles o San Francisco.
Goytortúa detalla que los pasajes aéreos desde Tijuana llegan a ser entre un 30% y un 40% más económicos que en dichos aeropuertos estadounidenses. A esto se suma un ahorro global por viaje estimado entre 100 y 120 dólares por persona, según los análisis internos de la compañía.
En territorio estadounidense, los usuarios tienen acceso a una amplia red de autobuses y lanzaderas (shuttles) con cobertura en unas 50 localidades, abarcando San Diego, el condado de Los Ángeles, San Bernardino, Riverside, Santa Ana, así como ciudades del norte como Fresno, Sacramento y San Francisco, sin dejar de lado destinos como Las Vegas, Phoenix y El Paso.
Asimismo, la experiencia se complementa con opciones de renta de vehículos, transporte privado y la integración con aplicaciones móviles de movilidad como Uber y Lyft.








