Especialistas advierten que la inflación, el tipo de cambio y factores internacionales continúan presionando el consumo y la estabilidad económica en la región.
TIJUANA, Baja California, 14 de abril de 2026.- La pérdida del poder adquisitivo en Tijuana continúa acentuándose, principalmente por el impacto de la inflación, señaló Ismael Plasencia, maestro de Cetys Universidad, quien explicó que aunque el indicador acumulado ronda el 4.6% en lo que va del año, este promedio no refleja la realidad de los hogares. Destacó que rubros como la vivienda representan una mayor carga económica para los tijuanenses, lo que limita significativamente su capacidad de consumo.
Plasencia advirtió que la tendencia en la confianza del consumidor y del empresario va a la baja, lo que anticipa un escenario económico complicado en los próximos meses. Indicó que factores como el incremento en los combustibles y los efectos de conflictos internacionales, como la interrupción en el suministro de fertilizantes, podrían provocar un aumento en los precios de alimentos hacia finales de 2026, afectando directamente a las familias.
Por su parte, Alfredo Vélez García, coordinador del Centro de Investigación de Estudios Económicos del Noroeste, señaló que tras un cierre de año con expectativas positivas, desde enero se observa una disminución en la confianza económica en la región, incluso antes de los recientes conflictos internacionales. Explicó que esta caída impacta el consumo, especialmente en la compra de bienes duraderos, en un entorno donde los productos y servicios continúan encareciéndose.
Vélez García agregó que el tipo de cambio genera efectos contrastantes, favoreciendo a los consumidores que cruzan a Estados Unidos por precios más bajos, pero afectando a las empresas locales al incrementar sus costos y reducir su competitividad. Asimismo, indicó que, aunque existen campañas para incentivar el consumo local, el principal factor que determina el comportamiento del consumidor fronterizo sigue siendo el precio y la calidad de los productos.
Los especialistas coincidieron en que la combinación de inflación persistente, menor confianza económica y factores externos podría derivar en un entorno más adverso para la región, con riesgos para el crecimiento, la inversión y la estabilidad del empleo en Tijuana y su zona metropolitana.



