Estos instrumentos previenen conflictos legales en el sector inmobiliario
CIUDAD DE MÉXICO, 09 de octubre de 2026.- Para garantizar la certeza jurídica sobre una propiedad, los instrumentos legales fundamentales son los contratos inmobiliarios, los testamentos y los fideicomisos, de acuerdo con Roberto Garzón Jiménez, presidente del Colegio de Notarios de la Ciudad de México, durante su participación en el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM) en entrevista con Expansión.
El especialista subrayó que estos instrumentos no solo formalizan acuerdos entre particulares, sino que dotan de seguridad patrimonial y previenen conflictos legales en el sector inmobiliario.
Contratos inmobiliarios
Todo acto relacionado con la vivienda se sustenta en un contrato, el cual permite la inscripción registral para convertir un documento privado en un derecho oponible ante terceros. El notario detalló que estos se dividen en cinco categorías principales:
- Traslativos de dominio: Transmiten la propiedad a cambio de dinero, otro bien o sin contraprestación.
- De uso: Incluyen el arrendamiento y el comodato para habitar un inmueble con o sin pago de renta.
- De garantía: Como la hipoteca, que respalda una deuda otorgando al acreedor el derecho de venta en caso de impago.
- Aleatorios: Tales como la renta vitalicia, donde se cede un bien a cambio de una pensión periódica de por vida.
Testamento
Calificado como un acto personal, libre de representación y exclusivo de personas en pleno uso de sus facultades mentales, el testamento evita que la ley distribuya automáticamente los bienes —un proceso que suele alargar trámites y detonar disputas familiares—.
El testador puede designar herederos simultáneos o sucesivos, además de nombrar a un albacea (con derecho a una retribución base del 2% del valor de la herencia y 5% de los productos que genere) para liquidar deudas, cubrir legados y repartir el remanente. Asimismo, el documento permite estipular disposiciones especiales como el nombramiento de tutores o el reconocimiento de deudas y de hijos.
Fideicomisos
Finalmente, el fideicomiso se consolida como el contrato mediante el cual un fideicomitente transmite bienes a una institución financiera autorizada (como un banco o aseguradora) para cumplir un fin específico en beneficio de un tercero o de sí mismo.
El presidente del Colegio de Notarios advirtió que, aunque el fiduciario se convierte en titular de los bienes, su actuación está estrictamente limitada a los fines pactados. Su uso es frecuente en desarrollos de construcción, protección de patrimonios familiares y garantías, aunque conllevan implicaciones fiscales cuando se transfiere de forma definitiva el poder de decisión o la readquisición de los bienes.








