TIJUANA, Baja California, 17 de agosto del 2026.- Para miles de jóvenes, ver su nombre en la lista de seleccionados de la UNAM representó alivio tras meses de esfuerzo. Sin embargo, la decisión del rectorado de aplicar un examen de control inesperado transformó esa alegría en enojo y frustración.
Amaranta Ortega, de 20 años, busca cursar una segunda carrera impulsada por la meta de ingresar al servicio exterior o a la gestión pública municipal. Actualmente, estudia comunicación en la UABC y es parte del Cabildo Juvenil como Regidora; ella señala que el problema de fondo radica en el uso irresponsable de herramientas tecnológicas y la falta de ética.
A pesar del descontento por las irregularidades ajenas, los aspirantes tuvieron que presentarse desde temprana hora para ratificar su conocimiento y defender el lugar que obtuvieron en las aulas.
Con la aplicación de esta prueba extraordinaria, la universidad busca garantizar la transparencia en sus ingresos, mientras los alumnos exigen mayor rigor y consecuencias para quienes vulneran los procesos de admisión.





