Mencionan que la sustitución de la infraestructura hidráulica debe convertirse en una oportunidad para reducir fugas, mejorar el manejo del agua e incorporar proyectos urbanos y ambientales.
TIJUANA, Baja California, 3 de agosto de 2026.- La renovación del sistema de alcantarillado y de la infraestructura hidráulica de Tijuana representa una necesidad cada vez más apremiante, pero también una oportunidad para modernizar la ciudad y mejorar el aprovechamiento del recurso hídrico, coincidieron especialistas durante un foro sobre gobernanza del agua. José Luis Velasco, presidente del Colegio de Arquitectos de Tijuana, señaló que gran parte de las redes de agua y drenaje tienen varias décadas de antigüedad, por lo que requieren un programa integral de sustitución respaldado por inversión y materiales más actuales.
El arquitecto explicó que, aunque las autoridades atienden de manera inmediata las emergencias ocasionadas por fugas o rupturas, el reemplazo de la infraestructura avanza de forma gradual debido a los altos costos que implica. Consideró que la ciudad debe planear una actualización completa de sus sistemas, ya que mantener la red en buenas condiciones permitirá disminuir fallas, garantizar un mejor servicio y responder a las necesidades de una población en crecimiento.
Por su parte, José Carmelo Zavala, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental, indicó que la modernización del drenaje puede aprovecharse para incorporar tecnologías que reduzcan pérdidas de agua y faciliten la rehabilitación de las tuberías con menores afectaciones a la superficie. Recordó que en el centro de Tijuana ya se han aplicado métodos de sustitución de tuberías mediante perforación subterránea, lo que demuestra que existen alternativas para renovar la red de forma más eficiente.
El especialista añadió que la rehabilitación del alcantarillado también puede convertirse en un punto de partida para impulsar proyectos de recuperación urbana y ambiental, como la creación de áreas verdes y parques lineales en distintos tramos del Río Tijuana, además de reducir la contaminación generada por fugas de aguas residuales. Destacó que antes de buscar nuevas fuentes de abastecimiento es indispensable disminuir las pérdidas en la red y fomentar el reúso del agua para fortalecer la seguridad hídrica de la región.
Los especialistas mencionaron que la renovación de la infraestructura hidráulica debe entenderse como una inversión de largo plazo que permita mejorar el suministro de agua, reducir fugas y aprovechar las obras para impulsar espacios urbanos más sustentables, en un contexto donde la disponibilidad del recurso representa uno de los principales desafíos para Tijuana.






