La falta de recursos, personal capacitado y atención oportuna mantiene a familias en listas de espera y obliga a recurrir a servicios privados para atender a niños con autismo y otras neurodivergencias.
TIJUANA, Baja California, 20 de agosto de 2026.- La atención a niños y adolescentes con neurodivergencias en México enfrenta rezagos que no pueden atribuirse únicamente a la falta de presupuesto, sino también a la ausencia de capacitación, políticas públicas y un cambio de mentalidad en el sistema educativo, señalaron especialistas durante el tercer Congreso de Educación.
Aitor Larraceleta, maestro y fonoaudiólogo integrante de una unidad especializada en autismo del sistema educativo de España, consideró que, aunque los recursos son importantes, también es necesario fortalecer la preparación de los docentes y modificar la manera en que se concibe la inclusión, para que las escuelas puedan brindar los apoyos que requieren los estudiantes.
Uno de los principales problemas se encuentra en la detección y diagnóstico tardío. Ana González Navarro, psicóloga sanitaria y educativa especializada en diagnóstico e intervención en autismo en el viejo continente, explicó que actualmente las primeras señales pueden identificarse incluso durante el primer año de vida; sin embargo, las sospechas pueden tardar en convertirse en un diagnóstico debido a las listas de espera, la falta de especialistas y, en algunos casos, el temor de las propias familias a recibir una confirmación.
La falta de atención también representa una fuerte carga económica para las familias. Karla Aguilar Pastrana, coordinadora del grupo de asociaciones que encabezó el congreso, señaló que quienes no encuentran espacios suficientes en el sistema público terminan recurriendo a escuelas y terapias privadas.
Explicó que una evaluación particular puede representar alrededor de mil 800 pesos, mientras que algunos estudios pueden sumar otros 3 mil 600 pesos; además, las terapias pueden costar entre 600 y 800 pesos por sesión, sin contar traslados y otros servicios especializados.
Como cierre, Aguilar Pastrana destacó que México necesita pasar de las solicitudes a acciones concretas y establecer leyes y mecanismos que garanticen de manera efectiva la atención, inclusión educativa, diagnóstico oportuno y acompañamiento de las personas neurodivergentes, además de asegurar recursos y capacitación para docentes y terapeutas.






