Representantes empresariales señalaron que la decisión responde a una reconfiguración global de la armadora y destacaron que aún hay cuatro años para definir el futuro de la planta en Baja California.
TIJUANA, Baja California, 18 de julio de 2026.- La decisión de Toyota de trasladar la producción del modelo Tacoma fuera de Baja California será definida por los corporativos de la empresa, por lo que es necesario evitar especulaciones y mantener un diálogo que brinde certeza a los inversionistas, afirmó Federico Serrano, presidente de INDEX Zona Costa. Explicó que el organismo empresarial mantiene comunicación con directivos de la compañía para proporcionar información actualizada y contribuir a generar certidumbre jurídica y fiscal.
El líder empresarial destacó que Baja California continúa siendo un destino atractivo para la industria, pero subrayó que corresponde a las autoridades municipales, estatales y federales generar las condiciones necesarias para proteger las inversiones ya establecidas, brindar certeza a los inversionistas y atender los requerimientos del sector para preservar los empleos y favorecer la llegada de nuevos proyectos.
Por su parte, Alfonso Millán, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) en Baja California, explicó que el traslado de la producción de la Tacoma está previsto para 2030 como parte de una reconfiguración logística de Toyota, que contempla una inversión de 3 mil 600 millones de dólares en una planta de Texas. Indicó que la empresa aún no ha definido qué proyecto sustituirá a la fabricación de la pickup en Baja California, por lo que consideró prematuro pensar en un escenario negativo, ya que todavía restan cuatro años para conocer el destino de las instalaciones.
Asimismo, Millán resaltó que la planta cuenta con alrededor de 2 mil 800 trabajadores y actualmente produce cerca de 640 camionetas Tacoma al día. Añadió que Toyota ha realizado una inversión significativa en el complejo ubicado en Baja California y que su ubicación estratégica, cercana a la frontera con Estados Unidos, además de la calidad de la mano de obra de la región, representan ventajas para que la empresa pueda destinar un nuevo proyecto a la planta una vez que concluya la producción de ese modelo.
Los diferentes organismos empresariales de la región coincidieron en que el cambio forma parte de una estrategia global de Toyota y recalcaron que los próximos cuatro años serán clave para fortalecer la competitividad del estado, proteger las inversiones existentes y atraer nuevos proyectos que permitan conservar los empleos del sector automotriz.






