TIJUANA, Baja California, 15 de septiembre del 2026.- La dinámica migratoria en la frontera entre Tijuana y San Ysidro está cambiando. Lo que antes era un flujo diverso, hoy vuelve a concentrarse en un perfil muy específico: hombres deportados o en busca de empleo. Así lo señala el Padre Patricio Murphy, quien hasta el 2025 fue director de la Casa del Migrante después de casi 13 años de trabajo.
El Padre regresa todos los lunes a ofrecer misa a la Casa del Migrante donde evalúa el fenómeno migratorio e indica que las estrictas políticas migratorias y las promesas de endurecimiento en Estados Unidos han complicado la asistencia que las organizaciones religiosas y albergues pueden brindar, elevando además los riesgos para quienes intentan cruzar.
Pese a las barreras económicas y de seguridad, la necesidad de buscar una mejor vida mantiene en movimiento este fenómeno, el cual, aseguran los expertos en la región, no se detendrá en el corto plazo.
A pesar del panorama adverso y del reto humanitario diario, la labor en los albergues continúa, encontrando en la integración a Tijuana una nueva oportunidad. El padre se siente agradecido por este año donde cada lunes regresa a la que fue su casa durante más de una década.






