Autoridades señalan que la problemática tiene un origen técnico
SAN QUINTÍN, 12 de marzo del 2026.- San Quintín es el sexto municipio de Baja California, con una población de unos 135 mil habitantes, divididos en 7 delegaciones, Federica es una residente de Camalú y vive el problema de la falta de agua dulce y de luz en vida diaria.
“Necesitamos agua dulce porque la que tenemos no sirve para nada. No puedes plantar una planta porque se seca, no puedes bañarte porque se descompone el pelo”, relata Federica con frustración.
Para los vecinos, el polvo es una constante que invade sus hogares y negocios, convirtiéndose en un fango intransitable cada vez que las nubes perdonan la sequía de la región.
Mientras el Gobierno apuesta por la macro-infraestructura y la legalidad del suelo, ciudadanos como Federica solo esperan el día en que abrir la llave no signifique arruinar su cabello o ver morir sus plantas.
Para el Gobierno del Estado, el problema tiene un origen técnico: la tenencia de la tierra. Según Alfredo Álvarez Cárdenas, Secretario General de Gobierno de BC, la falta de títulos de propiedad es el principal obstáculo que impide que la ayuda llegue a los hogares.
“La tenencia de la tierra, sin la titularidad, es difícil que los habitantes puedan solicitar servicios y que estos se puedan proporcionar”, explica el funcionario.
Actualmente, el estado trabaja en conjunto con la SEDATU en un programa central para regularizar los predios, buscando que los habitantes dejen de ser “irregulares” en su propia casa.
“San Quintín tiene un rezago de 40 años, sobre todo en la dotación de servicios básicos. El saneamiento es el reto que sigue”, admite el Secretario, reconociendo que el desafío demográfico del sur es muy distinto al de los municipios del norte.
Más allá de los proyectos gubernamentales, la realidad en las calles de San Quintín tiene nombre propio. Federica, residente y vendedora de ropa usada, vive día a día las consecuencias de una planeación urbana inexistente. Para ella, el agua que llega a cuentagotas no es una solución, sino un problema más.


