TIJUANA, Baja California, 18 de mayo del 2026.- Empezó a llegar la madera para reconstruir lo que el fuego consumió, más de 40 familias lo perdieron todo y hay que volver a empezar. La ayuda desde el primer momento comenzó a llegar a la zona.
Para algunos residentes, ver el fuego devorar su patrimonio es una pesadilla. Arturo Alfaro ha caminado este lugar por más de tres décadas; ya hace doce años vio cómo las llamas alcanzaban la parte posterior de su terreno. Hoy, frente a una pérdida total, elige agradecer que solo son daños materiales.
Esa misma fe es la que hoy mueve las manos de los damnificados, quienes ya han comenzado a recibir los primeros materiales para delimitar sus terrenos y levantar paredes provisionales. El apoyo de las comunidades religiosas y de ciudadanos que cruzan la ciudad para tenderles la mano ha sido el motor de este milagro inmediato.
Sin embargo, la ayuda nunca sobra, Andrea solicita apoyo para que se remueva el escombro. La voluntad de los vecinos por levantar sus hogares está presente y el material empieza a llegar, pero las manos y la maquinaria para limpiar el área son indispensables en este momento.





