TIJUANA, Baja California, 11 de octubre de 2026.- Las lluvias en Tijuana no solo colapsan la vialidad, también sacan a la luz la verdadera solidaridad en las calles. Mientras muchos buscan refugio, Winde Romero toma su camioneta y sale a patrullar las zonas más críticas de la ciudad.
“Hago traslados, hago fletes y mudanzas, ayudar, de Rescates Unidos Tijuana y a toda la gente que está varada, atascada, o que están descompuestos sus carros, vamos y le ayudamos”, mencionó la ciudadana.
La labor requiere fuerza, equipo y coordinación. En las jornadas más intensas, los rescates se convierten en auténticas maniobras de emergencia.
“Hoy me encontre un Audi totalmente embancado, lo tuvimos que sacar entre dos camionetas”, destacó Romero
Su trabajo no se limita a jalar vehículos. En zonas de alto riesgo como cerros y laderas, la prevención evita que el agua entre a las viviendas o provoque accidentes mayores.
“Lo mire un desastre totalmente, recorrí las calles de la Vía Rápida, pero donde hay cerro, por Monte de los Olivos, yo anduve también acomodando alcantarillas, para que una familia no tuviera un descontrol”, mencionó.
Todo este esfuerzo se realiza sin una tarifa establecida, apostando 100% a la respuesta y al corazón de la gente. “Nos dicen cuanto te debo, y yo les digo lo que nos quieras dar, todo es gratuito, la verdad que la gente tijuanense nos apoya con algo voluntario y siempre varía y nos ha apoyado demasiado”.
Una muestra de que en Tijuana, cuando el clima se complica, la mano vecinal siempre está lista para rescatar a la comunidad.







