21 estados estarían buscando evitar que la norma entré en vigor
ESTADOS UNIDOS, 17 de septiembre de 2026.- Un grupo de 20 estados de Estados Unidos ha demandado a la administración de Donald Trump para bloquear la nueva norma que busca otorgar a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia, visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, encabezó una coalición de 21 estados y Washington D. C. en una demanda contra el gobierno por lo que describen como un castigo a los inmigrantes por hacer un uso legal de la asistencia pública.
Por su parte, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, lideró una demanda independiente presentada por una coalición de ciudades para impugnar la norma del Departamento de Estado (DHS, por sus siglas en inglés).
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por miedo a que solicitar asistencia derive en su deportación”, afirmó James en un comunicado.
Los estados argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de Estados Unidos que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.




















