TIJUANA, Baja California, 17 de septiembre de 2026.- Con lo mínimo en los bolsillos y unos zapatos, Víctor León Ramírez recorrió miles de kilómetros impulsado por una sola meta: recuperar a su familia.
Tras un periodo de separación y pérdidas personales, este músico mexicano emprendió una travesía límite desde el Pacífico hasta la frontera norte, enfrentando tormentas y desamparo en el camino.
El punto de partida de su reconstrucción comenzó con el despojo total, pero también con la mano extendida de un refugio fronterizo, La Casa del Migrante.
El viaje hacia Tijuana no fue solo una prueba de resistencia física, sino un trayecto marcado por el peligro, la intemperie y la fe intacta a lo largo de las carreteras del país. En motocicleta llegó a Tijuana.
Hoy, instalado en Tijuana, la batalla de Víctor dejó de ser contra la carretera y el clima. Ahora enfrenta el laberinto burocrático de las instituciones del Estado para demostrar que está listo para volver a ejercer su paternidad.
Ahora Víctor canta en restaurantes y en la vía pública, buscando un trabajo formal para poder recuperar a sus hijos y su nueva vida en TIjuana.

















