TIJUANA, Baja California a 4 de septiembre de 2026.- En Baja California, una mujer es asesinada cada 30 horas; sin embargo, la Fiscalía General del Estado solo investiga el 15 % de estos crímenes bajo la tipificación de feminicidio, el resto se clasifica únicamente como homicidio doloso. Tan solo entre enero y julio de 2026, la entidad contabilizó 71 víctimas de homicidio doloso, colocándose como la segunda cifra más alta a nivel nacional.
De acuerdo con datos del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California (CCSPBC) y de la propia fiscalía, los índices de agresión de género y delitos letales se mantienen en niveles críticos, ubicando la zona este de Tijuana como el principal foco rojo de violencia familiar.
Frente a este escenario, organizaciones de la sociedad civil buscan construir un entorno libre de abusos. Yuliana Campos, directora de la Fundación Corazón Naranja, señaló que aunque los casos han incrementado de manera considerable en la región, también ha crecido el respaldo de activistas y colectivas que brindan acompañamiento a quienes acuden en busca de ayuda ante situaciones de violencia familiar, abusos y feminicidios.
Activistas advierten que persiste una grave omisión institucional hacia sectores vulnerables. Entre las irregularidades señaladas destacan la falta de atención inmediata, procesos lentos y sospechas de corrupción en las investigaciones. Además, recriminan que la Suprema Corte de Justicia apenas esté requiriendo traductores para integrantes de pueblos indígenas que enfrentan estos procesos.
El impacto de estas agresiones se ha agudizado en mujeres de bajos recursos, así como en integrantes de la comunidad trans y LGBT, quienes reportan haber sufrido tratos discriminatorios y revictimización por su apariencia física por parte de las autoridades.




