SAN DIEGO, California, 22 de octubre de 2026.- El endurecimiento de las políticas migratorias en las garitas de Estados Unidos está empujando a cientos de personas a tomar rutas cada vez más peligrosas, especialmente por la vía marítima. En semanas recientes migrantes han cruzado de forma irregular en embarcaciones o en pangas, y llegan a playas en Mission Bay y Carlsbad.
Pese al incremento de incidentes y naufragios reportados en el Océano Pacífico, activistas denuncian un vacío de información oficial sobre el saldo real de estas travesías de alto riesgo.
Esta situación evoca patrones observados en décadas pasadas, donde el refuerzo en la vigilancia fronteriza convirtió la migración en un negocio multimillonario gestionado por redes de contrabando, disparando los costos y los riesgos para quienes buscan una mejor vida.
Defensores de derechos humanos advierten que mientras los gobiernos prioricen el cierre de vías legales sobre la protección de los derechos fundamentales, las tragedias en el mar continuarán multiplicándose.







