Especialistas en salud mental impulsan iniciativa para limitar dispositivos digitales durante la jornada escolar y prevenir problemas de conducta y ciberacoso
TIJUANA, Baja California, 10 de marzo de 2026.- Tras detectar efectos negativos por el uso excesivo de dispositivos digitales en estudiantes, especialistas impulsan una iniciativa estatal para regular su utilización dentro de los planteles educativos. Durante la presentación de la propuesta, el director del Hospital de Salud Mental de Tijuana, José Francisco Bustamante Barragán, explicó que el proyecto surge luego de visitar diversas escuelas donde ya se aplican restricciones a celulares, tablets y relojes inteligentes durante la jornada escolar, lo que ha permitido observar cambios positivos en el comportamiento y desempeño de los alumnos.
Bustamante Barragán señaló que en una secundaria donde se implementó esta medida los resultados fueron visibles en apenas un mes, ya que el rendimiento académico mejoró y también se fortaleció la comunicación entre los estudiantes. Además, indicó que se reactivaron actividades deportivas y artísticas como pintura y música, mientras que en escuelas donde sí se permite el uso libre de dispositivos se han detectado problemas como distracciones constantes, casos de bullying digital y riesgos por el uso indebido de cámaras dentro de los planteles.:
Por su parte, la médico psiquiatra del Hospital de Salud Mental de Tijuana, Graciela Jiménez Trejo, advirtió que el uso de teléfonos móviles entre menores se incrementó considerablemente desde la pandemia, cuando los dispositivos se volvieron herramientas necesarias para estudiar y comunicarse. No obstante, señaló que con el tiempo se ha perdido el control sobre su uso, pasando de una herramienta educativa a un hábito excesivo que puede derivar en conductas obsesivas o incluso en adicción.
La especialista indicó que las cifras que manejan en el hospital son alarmantes, ya que nueve de cada diez niños que han sido hospitalizados han presentado algún problema relacionado con el uso de móviles. Explicó que en muchos casos se trata de alteraciones en la conducta, principalmente en menores con actitudes oposicionistas o desafiantes, y advirtió que el problema se vuelve más complejo cuando los teléfonos se entregan a edades cada vez más tempranas, incluso desde los ocho o nueve años.
La iniciativa también contempla excepciones para estudiantes con necesidades especiales, mecanismos de resguardo de los aparatos dentro de los planteles y la elaboración de lineamientos estatales por parte de la Secretaría de Educación en un plazo máximo de 90 días.



